El sábado en la noche quise probar mi fuerza de voluntad y autodeterminación. Me encontraba en el suroeste, hundido en la polvareda más calida.
El día empezó con el sol tostando las miserias. Luego la recompensa: un baño frío, diez tragos de brandy y la buena conversación.
"Arena siniestra, que arde en remolinos"
El día empezó con el sol tostando las miserias. Luego la recompensa: un baño frío, diez tragos de brandy y la buena conversación.
"Es absurdo que el país tenga un solo poeta nacional"
Franklin Mieses Burgos es el segundo candidato según la profesora. Seis tragos más, siete de la tarde, el frío, yo y mi reliquia. Mi mente en otro lugar y las palabras rebotando sobre el agua como peces impermeables.
El uso de la coma, cuatro cuartillas diarias ¿Estamos todos? Sírveme un poco más de ese licor, no falta nadie, arranca, ese escritor se repite demasiado, qué ha pasado con los ríos, aquel escritor respeta la humanidad, tú casi no hablas ¿qué no son novios? enséñame origami, encárgate de las llaves, la puerta, el aire, quiten esa música, enciende el aire, dónde está mi CD, llegamos, todos abajo, un momento, cómo se siente, un punto de chequeo, todo cinco cinco, siempre me gustó ese poema, ese apellido se repite mucho, qué puente, ¿qué buscas?, déjame leer mi poema, la coma es la coma, tienes un excelente trabajo en las manos, la coma se respeta, sigue escribiendo, odio los ronquidos, está la parrillada, qué linda noche, la coma, Girón no es poeta, qué es ese fuego, cántame "noche de rondas"
Quise probar mi valor: salí sólo a caminar por el monte. El sonido de los animalitos "come todo" (chivos) me guiaba. Sí ahí están los animales no hay peligro próximo. Caminé por media hora hasta que llegué al lago. No encontré cocodrilo alguno en el camino, ni fábulas, ni sonidos de misterio, sino árboles, piedras. Ya con el lago en mis pies, lancé mi ropa al agua y nadé sin tiempo. Me sumergía en mi libertad y era feliz. Cantaba y las palabras seguían rebotando. Me sequé con el viento de la noche. Una hora más de camino y llegué a la carretera, veinte minutos después el parque del pueblo. Todo desolado. Sólo el llanto de los niños arrastrados por lágrimas de hermanos. No había persona alguna que me contara la historia de aquella madrugada. Fuí infeliz, la desdicha ahogó mi pecho. Algunos agradecen el poder estar vivos hoy y narrar la historia. Yo desee estar muerto no había motivo para agradecer nada. Simplemente la ayuda, la necia ayuda. Caminé por las vías que una vez fueron canales de aguas inocentes. No había nadie, recordé a Ionesco
"No hay un hombre en las calles vacias"
Tienes...exactamente el don, para hacer y deshacer. Sabes, que el blog es tu pequeño mundo, no?
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarSi hay animales, entonces no hay peligro...
ResponderEliminarPocas frases encierran tanta verdad como la que esta aqui arriba. Para completar, solamente resta aclarar que el unico lugar que inspira miedo es el morado por seres humanos.
El Perro
http://vidadeperros.blogspot.com