Mi tarea para la clase Dramaturgia

Una obra escabrosa sobre Borges y El Lobo de Charles Perrault

Act. One

Sentado en una biblioteca está El lobo. Borges entra con bastón en mano y tanteando las paredes. El lobo lo observa y le aproxima una silla. Borges se sienta. Todas las demás mesas de la biblioteca están llenas de lectores que esconden sus cabezas entre los libros.

Lobo. Cuando comía niñas, sentía un vacío existencial. Hoy que sólo como genios, aquel vacío ha aumentado.

Borges. Mi padre decía: no hay situación más parecida al pensamiento que el devorar otro ser vivo.

Lobo. Hoy querido Borges, te he visitado con el único propósito de conocer tu carne. O pensamiento, como le llamas.

Borges. Pero a cada historia su truco. No iras a iniciar porque sí. Tenemos que encontrarle un motivo.

Lobo. ¿Motivo? (pensativo) conseguir un motivo.

Borges. Sí, sí. Motivo y conflicto: motores del teatro. Por ejemplo, tengo años dándole motivos al la academia sueca, para impedirles que me otorguen su premio. Sí los negros dejaran de existir el mundo no perdería nada.

Lobo. Eso los irritó mucho, sobre todo viniendo de alguien que es a todas luces negro.

Borges. ¿Yo?

Lobo. Sí. Perdona, pensé que lo sabías. Pero es que tienes tres décadas ciego. Se me había olvidado. Todos pensamos que lo sabías.

Borges. No, no.

Lobo. ¿Hoy te enteras?

Borges. Hoy lo sé. (Esconde su rostro entre sus manos, llora.)

Los demás lectores empiezan a comerse los libros. Luego entran bailarinas, meseros y bármanes con bebidas en mano, todos empiezan a tomar, a cantar, alegría desbordada en toda la escena.

Lobo. Fue coincidencia muy grande, trágica realmente, primero ciego, luego leproso.

Borges. ¿Leproso yo?

Lobo. ¡Sí! Ahora comprendo. Ese es el motivo, el olor de tu carne me atrajo hasta aquí.

Entran dos hombres con delantales y parilla. Los lectores se aproximan a ellos y ponen carnes dentro del asador. Luego arrojan la carne por todo el salón, a Borges le cae en la cabeza.

Borges. Ya veo.

Lobo. Será que ya no ves. ¡Eres ciego!

Borges. No pensaras, enfermo del infierno que me dejaré convencer de que soy leproso. (se levanta con violencia, y mueve sus manos rápidamente) yo, yo no sólo estoy bien, sino que puedo matar a cualquier animal que se me acerque (lanza un movimiento rápido y su brazo izquierdo se le desprende.)

Lobo. ¡Ah! Pero es que la descomposición te llegó al cerebro. Creo que frotarte las sienes no resultará efectivo. Hay que tener cuidado, ¡te has entregado completamente a la causa de un motivo! Y avanzas, te deprimes.

Borges recoge el brazo que cayó, e intenta pegarlo. Pero no lo logra, luego lo deja sobre una silla, en ese momento se le desprenden los ojos y rebotan como bolas de goma.

Borges. No sólo mantengo conversación con un animal comedor de viejas, sino que tengo en mi presencia a un lobo pedófilo.

Los bármanes lanzan por todo el espacio un líquido viscoso verde. Van derramándolo en bandejas llenas de copas que los meseros llevan a todos lados. Los lectores toman las copas y beben de ellas, mientras discuten sobre geopolítica y poesía francesa del siglo XVII.

Lobo. Ahora, anciano racista, te mataré. Esta vez no para comerte sino para agradar al mundo con tu inmunda sangre derramada por todos lados. Antes... ¿Borges, te quedaste ciego por tanto plagiar?

Borges. ¿Y tú te convertiste el lobo de tanto...?

El lobo saca un cuchillo. Y Borges saca un tridente.

Lobo. Voy a mandar tu arrugado culo al sur, o más allá.

Borges. Te voy a meter el hocico por donde no te da el sol.

Los lectores empiezan a devorarse entre sí. Los hombres con delantales toman a las bailarinas y desprendiéndole las vestimentas las meten a la parrilla. Le pinchan el vientre con tenedores gigantes. La sillas se convierten en árboles, inmediatamente se pudren. Todo el piso está lleno de los órganos interiores de las bailarinas, y toda la madera podrida. Todo es ruina. Borges lanza un movimiento con el tridente. Se le desprende el otro brazo. El lobo recoge el brazo y se lo lanza a los hombres con delantales.

Hombres con delantales. ¿Termino medio?

Lobo. Al estilo sureño por favor.

El lobo, le puya el pecho a Borges pero no sale sangre. Por las heridas sale a presión aire comprimido.

Borges. ¿Qué pensabas que tengo sangre? Estoy hecho de aire loco, soy gaucho.

El lobo le quita los tenedores gigantes a los hombres con delantales. Y se lo clava a Borges en el pecho. Sale más aire a una presión mayor. El lobo es impulsado por la presión y cae en la parilla. Entra Polonio.

Polonio. Ah ah, Eh.

Fin

Comentarios

  1. Hasta que al fin te leo.
    Ud dond se mete eh?

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  2. 379-0165
    Robert Ale (Sólo contigo amor) dice:
    dámelo de nuevo
    Hay ESTATICA dice:
    379-0165
    Robert Ale (Sólo contigo amor) dice:
    el de tu casa que cerré sin darme cuenta
    Hay ESTATICA dice:
    379-1273
    Robert Ale (Sólo contigo amor) dice:
    no no el de la oficina
    Hay ESTATICA dice:
    379-0165
    Robert Ale (Sólo contigo amor) dice:
    te estoy llamando

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  3. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

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