Fernando Arrabal

Lo más sorprendente de Fernano Arrabal es su claridad y naturalidad. Es un tipo de bajísimo perfil, un loco desaliñado que se desmaya borracho en las entrevistas, un artista que la España menos leída lo considera un idiota que siempre vive drogado, sin embargo, tiene otra cara: la del poeta.

Su obra es impecable, su discurso metafísico no sufre de contradicciones. Arrabal habla tan claro y bucólico en una obra como en otra. Es decir, no cuenta con “obras perdidas” o los errores que todo autor pueden permitirse. En Fernando Arrabal quizás su frustración y dolor lo lleva a ser tan coherente.

Su biografía en Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Fernando_Arrabal


La oración

(Fragmento)

Fidio. - Desde hoy seremos buenos y puros.
Lilbe. - ¿Qué te pasa?
Fidio. - Digo que desde hoy seremos buenos y puros como los ángeles.
Lilbe. - ¿Nosotros?
Fidio. - Sí.
Lilbe. - No vamos a poder.
Fidio. - Tienes razón.
(Pausa.) Será muy difícil. (Pausa.) Lo intentaremos.
Lilbe. - ¿Cómo?
Fidio. - Cumpliendo la ley de Dios.
Lilbe. - Se me ha olvidado.
Fidio. - A mí también.
Lilbe. - Entonces, ¿cómo vamos a hacer?
Fidio. - ¿Para saber qué es bueno y qué es malo?
Lilbe. - Sí.
Fidio. - He comprado la Biblia.
Lilbe. - ¿Eso basta?
Fidio. - Sí, nos bastará.
Lilbe. - ¿Seremos santos?
Fidio. - Eso es demasiado. Pero lo podemos intentar
Lilbe. - Va a ser muy diferente.
Fidio. - Sí, mucho.
Lilbe. - Así no nos aburriremos como ahora.
(Fragmento)

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