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"Sentí de golpe un contacto húmedo y fresco en mis labios. La repulsión que me produjo es literalmente indescriptible. Empujé a Léo y escupí. Léo no sabía que hacer. Me había besado un feto, la fealdad había entrado en mi boca, había comulgado con el horror. Escupí en el pañuelo, escupí sin parar, escupí toda la noche y, al día siguiente, al recordar, escupía de nuevo".
Marguerite Duras:
Los diarios, escritos en su adolescencia por la autora francesa, revelan sus primeros amor.