Proceso de creación: Dos Pasos de Paz, Dos Pasos de Guerra

Ezequiel Molina creador del montaje "Dos pasos de Paz dos Pasos de Guerra" del dramaturgo Reynaldo Disla, nos cuenta su experiencia en la dirección de la obra y nos envía un excelente desmonte de la misma. La obra se presentó en el festival Argentino-Chileno: Espacios comunes.

Hola Robert:

La compañía esta totalmente gratificada por el resultado del trabajo.

El público ha aplaudido fervientemente en cada función y ha resaltado lo interesante y profundo que es el material de Reynaldo Disla.

Aquí te envío una nota que fue publicada la semana pasada en un importante periódico respecto al proceso:

Comenzamos los ensayos el 1 de marzo. Fueron apenas sesenta horas de ensayo. Ensayamos el primer mes solamente dos veces por semana, cuatro horas por día. El segundo mes fueron cuatro días de cinco horas cada ensayo, por semana.

Debido al acotado tiempo que teníamos para montar la obra, incluyendo ya desde el comienzo una fecha fija de estreno, decidimos trabajar por etapas concretas. A esto se suma la necesidad de una puesta con una síntesis espacial y escenográfica que permitiera que la obra viajara a Chile.

El planteo desde la dirección fue que los procesos de investigación serían muy acotados, y que irían paralelos al montaje. No teníamos tiempo para dedicar un mes de investigación de las escenas. Fuimos directamente al montaje y durante el mismo se fue investigando.

Como director, ya que la obra fue escrita en los 80 y la temática y la forma estructural de la obra original hoy día es prácticamente inviable de llevar a escena, planteé al grupo una reformulación desde la forma de actuación y la estética, llegando al consenso de apoyarnos sobre un lenguaje visual cinematográfico, no naturalista, sino con características expresionistas y formas plásticas que refieren al cine de Tim Burton.

PRIMER ETAPA:

Se comienza a trabajar desde el primer ensayo con absolutamente todo el texto memorizado y en la sala en donde se va a representar.

Ya que el espacio es no convencional, se decide dónde estará la platea respecto al espacio.

Paralelamente la escenógrafa y la vestuarista trabajan sobre el planteo inicial de dirección y asisten a los ensayos. Hacen bocetos e imaginan viendo los ensayos. Durante los primeros ensayos se van definiendo sectores del espacio y el uso del mismo. La escenógrafa se adapta y propone a partir de esto, ya que no hay tiempo para readaptarse a otro uso del espacio.

Se propone que el vestuario sea parte de la escenografía, desde la concepción visual.

Desde el trabajo actoral, entonces, se plantea en un primer momento hacer durante la primera semana y media, una pasada de casa escena de la obra. Luego de esa semana y media, repasamos el primer planteo espacial y dramático que surgió y hacemos una pasada de toda la obra, con las escenas muy poco trabajadas dramáticamente, pero con una primer idea ordenadora de la construcción narrativa de la pieza escrita.

SEGUNDA ETAPA:

Se comienza ahora a trabajar por bloques. Son 18 páginas escritas. Cuatro bloques de seis páginas cada uno. Se trabaja entonces más detenidamente, en cada ensayo y en orden, sobre las escenas que figuran en las primeras seis páginas. Al final del ensayo, pasada de toda la obra para reordenar y sumar lo ensayado. Al ensayo siguiente se ensayan detenidamente las siguientes seis páginas y al final del mismo, nuevamente pasada de toda la obra, sumando lo ensayado. Así durante cuatro semanas más.

TERCER ETAPA:

La obra ya tiene una clara estructura. Entradas, salidas y pies de luces ya están claros en un 70%.

Se trabaja en profundidad y detenidamente cada escena y en el siguiente orden: en primer lugar las más complejas, estructurales y largas. En segundo lugar las cortas y menos complejas.

Hay un 30% de la pieza (mezcla de varios movimientos y situaciones) que no está resuelto.

Paralelamente, durante esta etapa se comienza a tener en cuenta el uso de la escenografía y el vestuario respecto al estilo de actuación.

CUARTA ETAPA:

Se hace un planteo escena por escena de lo que falta trabajar en cada una (conflicto, espacio, entradas, salidas, sincronización) para poder estrenar la obra. Nos detenemos una por una y en orden y hasta no resolverlo, no se sigue adelante. Se trabaja también la transición entre cada una. Ahora los ensayos son en frío, deteniéndonos mucho.

Al final de cada ensayo, se pasa la obra completa.

Así se trabajará hasta el estreno. La obra ya esta armada, sincronizada y transitada. Hasta el estreno nos queda simplemente ajustar detalles, los cuales son más fáciles de detectar y solucionar ya que hay un orden y un tránsito dramático ordenadísimo.

A dos semanas del estreno, la obra ya está montada, las escenas ensayadas. Solamente falta cerrar el estilo de actuación. Entonces, ahora que ya no hay preocupaciones dramáticas, estructurales, de entendimiento, de entradas, salidas, pies de texto ni espaciales, le planteo a los actores, recién ahora, modificar el estilo de actuación: jugar un estilo mucho más expresionista desde su forma, con mucha tensión en la mirada de los actores, con detenimiento y precisión de cada movimiento y cada frase. Haciéndose cargo de lo que narra el vestuario y el espacio y acompañando y siendo acompañados por los mismos. Tomamos El cadáver de la novia y Seeney Todd de Tim Burton como inspiración en la forma de actuación. Es fácil para los actores llegar a esta forma, ya que tienen toda la obra transitada.

La última semana antes del estreno, nos ocupamos de que el espectáculo funcione como un reloj y con magia. Jugamos con la puesta. Nos divertimos tramando picardías para que el público se sorprenda del funcionamiento. Al final de cada ensayo, pasada de la obra.

Un abrazo

EZEQUIEL MOLINA

Director