19 dic 2004
Pandora
Cada uno de nosotros arrastra sus preocupaciones y nadie estaba al tanto de esa diminuta luz que se hundía en el piso. Nadie podría culparla, sería una afirmación cruel decir que ella es la responsable del siniestro que le quitó las vidas al gato del edificio. Aprovechamos esa tarde y escapamos hacia el sur o más allá de Santo Domingo. Nos gustaba perdernos. No es inmensa nuestra ciudad, pero igual disfrutábamos caminar por la Pedro Henríquez, y contarnos sueños. Improvisar medidas de composición milenarias que hoy tienen un uso frecuente. Crear frases de cinco, siente y cinco sílabas, que a pesar de ser breves, nos dé la idea de espacio tiempo y lugar.
-- ¿Dónde estamos? --no te gustaba preguntar pero te obligué acercarte al vendedor callejero que desprendía aromas de frutas y cansancio.
– Están en la ciudad de los Mares. –respondió El vendedor.
– ¿Entre Ríos? – preguntaste preocupado.
Te gustaba también –sé que lo disfrutabas- comprar todo lo que vieras en las tiendas, cualquier prenda de color rojo. Lo hacías no sólo para complacerme, te gustaba gastar todo el dinero para aumentar la desorientación.
Nuestro pasatiempo no sólo era caminar por las calles menos frecuentadas, sino que buscábamos la forma de quedarnos desamparados. La tarde que sucedió el incendio estábamos entre Mansalva y Tomadá, recurriendo a la buena voluntad de algún conductor que nos encaminara hacia la avenida 13 de julio o cualquier calle céntrica. Dos señores de traje oscuro se detuvieron ante tus insistentes señales, parecías un náufrago frente al único barco a la vista. Quien conducía preguntó algo, lo hizo antes de bajar el vidrio, tú leíste las palabras y dijiste, 13 de julio. Saltamos al carro, sin música, sin conversaciones de primera vez, los cuatro en silencio, veíamos a lo lejos una cortina de humo que se confundía con la última luz de la tarde.
– Ahora nos acercamos más a nuestra situación real –Hablas con aparente seguridad, pero sé que tienes miedo.
21 sept 2004
Santo Domingo
--Ya llegamos al espacio ¿Dejaremos de volar más alto?
--Sería inútil, no hay nada más allá Silvia.
--Eso te han hecho pensar con la competencia desenfrenada.
--Ahora comprendo, Borges te enseñó eso también.
Hoy no corro a favor del viento, muerdo los bordes de esta ciudad, y me detengo para interrogarme, cómo pudo sucederme esto, si guardo cualquier intención en el mismo lugar que mi prudencia.
Esquivé la presencia y vista de los demás para tocar tus manos. Ahora estamos sentados, esperando por tu autobús. Me dilapido observándote, no te das cuenta de mi intención. La activa curiosidad alquiló un espacio en mis ojos que persiguen cada detalle de ti: tus ademanes, tu figura que anida los sueños y como te vuelve nueva bajo el sol. Continúo observándote ahora más distante, me pregunto si realmente me entiendes, o prefieres pensar que estoy confundido. Me dices que todos nos miran diferente; ese es tu miedo.
Te escucho despedirte, pero no respondo, me hago dueño del silencio y me repito: no estaré aquí otro día. Mientras me quedo pensativo por minutos con la vista fija en la nada. El ruido carrasposo de los automóviles me saca de mis conclusiones. Hace mucho que partiste. Todos tus miedos habían pasado a mi lado dejándome con la compañía de un pensamiento. Decidieron extasiarse y me invitaron a ser nuevo. Ya cuando la soledad me huía, decidí moverme de allí. Tardé una hora en llenarme de ánimo y subir la vista, una hora más en levantarme, deleitándome en esta inutilidad.
La calle, con su violencia eterna, me arremete y aplasta, dejándome sorprendido por la regularidad: parejas abrazadas, la sangre de accidentados en las aceras. No entiendo como elegí quedarme, si pude ser feliz en otra ciudad, en otro país talvez. Teniendo el frió como animal que muerda y destroce los recuerdos de mi infancia. Mi virtud se limita a conocer cada rincón de esta ciudad.
18 sept 2004
12 sept 2004
Invitaciones a Gmail.com
Las re-queridas cuentas.
Si deseas una dímelo ahora
Actualizado
24-09-2004
Seis más
Invitación
Vertical
A sus lados crecen otras ciudades
como extremidades,
alas marginales
También allí
la honda miseria
se expande
hasta alcanzarlo t o d o
incluyendo este texto.
10 sept 2004
Mis Haikus -tres-
1
ser tu espera
es igual a perder
con premio
2
sé que amaste
si no lo recuerdas
soy memoria
3
con tus sueños
alimentaste mi ser
agradecido
6 sept 2004
La Memoria de mi Hermana
Queridísima Lissette:
Sabes perfectamente la opinión que sostengo sobre las mujeres y la memoria, siendo más especifico: sobre tu memoria. Hemos caído varias veces en discusiones solamente por establecer la versión de un suceso, por imponer nuestra historia.
Casi no te escribo, desde que me diste tu e-mail te he enviado tres o cuatro documentos: Una dieta, Fotos de los perritos, Saludos, Cómo estás… Esta vez utilizaré tu correo para un mejor propósito, te contaré aquí las cosas que sé no recuerdas y estableceré la crónica exacta de los sucesos.
La intención de ser madre te hace ligera la culpa de ser amnésica. Regresas lúcida a caminar por los pasillos de tu casa. Tu esposo te ven crecer cada día bajo el sol. El cristal de tu signo recupera brillo cada segundo entre los brazos de tus hijos. !Eres madre! Poco a poco vas a remplazar nuestros recuerdos de infancia por los rostros y ocurrencias de esos angelitos que hoy tengo la suerte de ser su tío.
Las reuniones familiares tienen un fin, convocar allí los cuentos que todos deseamos olvidar. Hablarás de mí, narrarías los sucesos más embarazosos de mi niñez. Pero algunas escenas no tocarás. Talvez no hablarías de las dos niñas que se nos acercaron en la playa el segundo día de nuestras vacaciones en Juan Dolio.
Llegaron arrastrando madrugadas a preguntarnos si sabíamos la hora. No entendimos para qué una niña querría saberlo; a esa edad el tiempo no importa. Se libraron del cuento cuando nos propusieron acompañarnos, rodearon tu silla de playa y antes de responderles ya la confianza entraba por sus manos acariciando tu pelo y confesándote lo bello que era, claro que no le creías el allante; esa mañana me habías comentado lo mucho que necesitabas ir al salón. Pero ellas estaban determinadas a ganarse tu buena voluntad, a imperar en tu ánimo para verte así quebrando tu moral.
Las niñas no parecían hermanas; una tenía el pelo rubio, más bien desteñido por el sol, la otra era un carboncito que se había escapado de un fogón cuando más ardían las llamas, porque el fuego aún vivía en su cintura. La más grande –la rubita- tenía en los labios una sutil deformación, sólo cuando habló notamos su defecto. Lo notamos más cuando te confundieron con una extranjera y la niña de labios juguetones balbuceo algunas palabras en un inglés sucio y de consonantes arrastradas. La segunda acercó sus perfectos labios a tus oídos: te dijo algo, abriste la boca y tus ojos se agrandaron, perdiendo la proporcionalidad en tu rostro, ya no eran tus ojos, era la mirada de sorpresa más cómica que he visto. Mientras la escuchabas movías despacio la cabeza, escuchabas algo y lo rechazabas. Cuando ella unió sus manos y señaló a su compañera, tu cabeza recuperó agilidad y murmuraste: no, no, no. Mirándome luego gritaste ¡no! Las niñas se alejaron tomadas del brazo, tu exclamación no las asustó. Creo que una sonreía por tu reacción, ¿o sonreía yo? La Segunda cojeaba, aunque sus pies parecían sanos.
Elegiste llegar a la casa para enterarnos aquello que las niñas pretendían, sentados en la sala, estábamos a la espera de tu versión, yo había introducido el tema con la mía, la adorné con los instantes más salerosos, tú, demasiado avergonzada, narraste los últimos momentos:
--La niña acercó su rostro al mío y apartando el pelo que separaba mis orejas de su boca dijo:
“Sé hacer trenzas, lo aprendí hace poco, mi hermana también. Pero tienes el cabello muy bonito, así está bien. ¿Deseas que hagamos trenzas? Con las piernas, me refiero.”
26 ago 2004
Los cronopios han cortado mi vida
De regreso al tema, a los cronopios
¿Cuáles son los planos de la realidad en Rayuela?
Uno puede intercalar los capítulos o bien seguir las indicaciones del prólogo. Toda mi preocupación gira en torno a la Maga y su grupo de amigos. Leí que Rayuela es el ser humano y que los amigos y los planos que presentan son los pensamientos. Es una afirmación débil, Rayuela es una contranovela. Mientras que 62 Un modelo para armar, si puede caer en este tipo de estudio. A las dos, yo prefiero Rayuela.
Queremos tanto a Rayuela
(Recordando: Queremos tanto a Glenda)
El desarrollo de las ideas trazadas en un texto, es la línea entre un pensamiento suelto y una idea concreta. Esto es unir la imaginación con conceptos reales.
Entonces si este es el planteamiento, si las 490 palabras que tiene este texto no son más que grafías inútiles, esto es un ContraPost, así como rayuela es una contranovela, es este es un contrablog, y yo soy un ContraPuto.
Primero porque este post no tiene un final concreto. Algo así como un mensaje, que cuando lo termines de leer digas: Coño que frase tan chula.
No, decidí que esta cosa no va a tener final, así como muchas cosas no tienen el final adecuado o deseado. En las noches de Santo Domingo la perdición está a la luz. Uno llega a conocer muchas personas, a unir amistades, a enlazar compromisos, ya sea por lo borracho que uno esté -no es mi caso, ya que nunca me emborracho. Es más, ni siquiera tomo, tampoco me masturbo - o por lo ansioso que uno se sienta. Y estás relaciones no siempre terminan, o tienen el final adecuado. Quiero decir aquí antes de continuar, que este texto está lleno de palabras como: que/uno/como/texto/uno/ y aclarar también que mi intención clara y franca es deescribir esto para así, dentro de algunos años alguien me lea y perciba lo mal que se puede estar. También reírme cuando vea que escribí juntas las palabras DE+ESCRIBIR, es decir reinventándome, enviando por primera vez la vida al mismo PALABRA #215
Entendiendo que por más afán que tenga en escribir esto, o por más interés en poner el acento en la segunda y a decir verdad única e de la palabra #284 De este texto.
Entendiendo -vuelvo a repetir, porque soy medio lento- que por más afán que tenga en escribir esto con coherencia alguna, nadie le importará leerlo. Posiblemente encontraré algún desocupado que pierda su tiempo y sea sincero consigo mismo cuando le pregunte -¿Leíste mi texto?
Es chulo mencionar autores famosos y extraños que ningún lector fraccionario-come-periodicos conozca (como lo somos todos, porque el promedio de libros que lee un dominicano es de menos de uno al año ) Autor que tú nunca hayas leído, eso ante los ojos de las H y de los diarios que atiborran mis días, también de las niñitas con faldas cortitas que usan zapatillas amarradas hasta las rodillas, le da cierta importancia a tu escrito, entonces por esta razón yo digo que: Nietzsche siempre finalizaba sus obras escribiendo: Fin de así hablo zaratustra, Fin del anticristo…
Entonces Fin a la crisis del AntiPuto
Los cíclopes (De Cortazar)
Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en a cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mi para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar no busco comprender coincide excatamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
21 ago 2004
El cumple de Judith
Feliz cumpleaños
No hacía necesario Judith Mercedes, tener que decirtelo en públicoClaro que no /vida privada/ Basta que lo diga a la puerta de tu pechoHoy sientes tristesa, soledad. Recuerda que esas son las herramientas de toda gran poetiza.
No hay diario que se totalice para volver a encontrarte en el pasillo oeste, sentada, con la cabeza y todos tus problemas metida en las agua de una trama. La última vez, justo antes de las vacaciones, el ruido de los demás estudiantes me llevó de un cuarto al otro, te saludé con el deseo de que me detuvieras, pero no me escuchaste, estabas al otro lado del telón de acero cantando en el desierto de la novela que “Ulises” nadie lo entiende. –Joyce –decías- no escribió para ser comprendido. Te confesabas perdida en las páginas de ese monstruo novelesco. El ardor quemaba tu razón. Yo te veía crecer cada vez más y me confesaba perdido en tu rostro
19 ago 2004
Lorca es alma ausente
ALMA AUSENTE (Lorca 1926)
No te conoce el lomo de la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.
Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.
No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de tu boca.
La tristeza que tuvo tu valiente alegría.
Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.
9 ago 2004
Errante
Me toca armar un trabajo con el grupo Zancos, tenemos, por suerte, un tema excelente: El desierto.
29 jul 2004
Café: adicción o vida
Me gusta el café, tan sólo eso. Sí le llamas tóxico al café, te seguiré el juego. Hasta el punto de mostrarte todo lo positivo que este líquido puede arrojar a tu vida (en dosis moderada)
"La dietóloga Chiara Trombetti, del instituto Humanitas Gavanezzi en Bergamo, en el norte de Italia, opina que hay que prestar oídos sordos a las "historias de miedo" sobre el café. Hay razones científicas de peso para disfrutar del tinto de la mañan sin preocuparse por los efectos sobre la salud. "
Puede ayudar a curar el dolor de cabeza. Es bueno para el hígano, y puede prevenir la cirrosis. Por si fuera poco, la cafeína puede reducir el riesgo de ataques de asma y ayuda a mejorar la circulación. Con todo, la prudencia recomienda no ingerirlo en "dosis" elevadas.
Trombetti sostiene que una taza de café con leche sería el comienzo ideal del día para los niños en edad escolar.
27 jul 2004
Ella no duerme -dice Spinneta
Leerte me hace sentir más cerca. Sólo que ahora me invento tus textos. Es cierto, me habías prometido escribir nuestra historia, porque deseabas mostrarme que tu vida no esta hecha de bostezos y hombres extraños. Te pedí sacarme de mi entorno, que no ubiques mi historia donde sucedió. Te pedí, también, que no marcaras mi nombre, que no intentes hablarme en tu escrito como si yo no conociera mi ficción. Esta que me habla al oído con el rumor de la tarde. Te pedí cortar cada hoja después de ser leída. Que me dieras tiempo para mudar lo que siento por ti. Tiempo para cortar por lo sano.
26 jul 2004
Jeschua
El joven tiene una herida mortarcavalgada a miles de años
resucitada por la promesa del sol
volveré, partire el día como un rayo
El mar ahoga hoy su promesa
la recia garganta traga la planta del olvido
y una palma a distancia resucita
y nos lleva a creerle cuando habla de futuro
Creer en su cuerpo y manos
lo imposible vivir una sola vez
por eso hoy él está incompleto
25 jul 2004
Mis pasiones
Mi vida está llena de pasiones:
El café, mi látigo (uno que recibí como regalo) Mi amigo Bobby (quien es padre por decimatercera ocasión) El teatro, Linux. Son como mis cinco Helenas.
Hoy es cuando me doy cuenta de lo mal que he manejado mi weblog, pretendí en los últimos meses, escribir para otros, cuando la función principal de esto, no es más que recoger mis experiencias diarias. Aunque estas sean normales y aburridas, o demasiado sorprendentes como para ser creídas. He aquí mi error. Esperar la aprobación de otro, cuando este cuaderno que aquí trazo no es más interesante que las paredes de mi casa de infancia.
Siempre me negué a cumplir por el gusto de otros. En la escuela (y esto no es orgullo) me negué a hacer las tareas en el tiempo pedido. Así marcaba mi personalidad. Era un error mío. Por supuesto un deber es un deber. También hoy estoy en completa rebeldía a vivir por otros. Evito que mi mente sea juguete de creencia alguna.
Al café le dedico todo lo que una religión me pediría
Al teatro le dedico toda la atención que una novia pueda requerir.
He pretendido dar a conocer y hasta solicitar ¿rogar? que visiten mi ueblohhh ¡Qué error grave!
23 jul 2004
Decroux
Simplemente maravillos, un manejo excelente de los cubos. El cuerpo se divide en cubos, o bloques: Los hombros, la cabeza, el torso, la pelvis, son partes del cuerpo que con el entrenamiento pueden separarse de las demás partes.
También su escuela se basa en la espina dorsal. En la columna vertebral, todo impulso nace en la columna. Cuando movemos los ojos, cuando abrimos los brazos, cada movimiento tiene su principio en la columna. El teatro intenta hacer conciencia de esto, al fin de lograr mejor manejo del cuerpo.
El tallerista, también le imparte clases a Teatro Odin.
Un trabajo bastante sencillo. Convirtiendo lo contidiano en extracoditiano más no complicado.
Decroux
El ensayo es nuestra primera guerra
El director debe tener claro su montaje, tener una noción más acabada, talvez no todo hasta el último movimiento, pero saber hacía donde se dirige su trabajo. No debe presentarse frente a los actores sin un plan de trabajo. Eugenio Barba, nos dice que talvez ese “hacia dónde se va” no deba ser estrictamente cierto, uno puede empezar a trabajar sin saber cual será la primera plástica del montaje o la última imagen. Sin embargo creo que el director no debe gozar de este privilegio siempre.
Si en un primer ensayo el director llega con apuntes e indicaciones de lo que desea ver. Si lee sus notas, habla con los actores sobre sus acciones físicas de tal manera que el actor sepa donde va a ser dicha cada palabra, ellos se sentirán en las condiciones más favorables y evitaran distracciones. Esa también es la obligación del director: crear la atmósfera más propicia para la creación. Evitar ferozmente cualquier interrupción y no interrumpir cuando no deba.
El tiempo de ensayo no debe ser muy prolongado, tampoco muy reducido, no menos de una hora dice Bernard Shaw. El actor no debe sentir que está allí sólo por obligación, el compromiso suyo es cumplir por supuesto, pero no debe sentirse regañado. El director no puede comportarse como un papá molesto que le habla a un hijo distraído. La atmósfera será de fatiga. Ni los actores se sentirán en la disposición de contribuir, ni el director aportará nada realmente sano. Nada que nazca de la ira, un enojo sin sentido puede llegar a ser poesía.
El director se enfrentara a un trabajo arduo, mantener a todos en ánimo, debe hacerle sentir al actor que esta en toda libertad de sugerir, por supuesto el director tiene la última palabra. Todos los involucrados deben sentir en el director una fuente de energía inagotable, él es el más entusiasta, el más animado, y quien tiene el mayor trabajo. Al final debe ser quien termine más agotado.
-El director: Ese es un día de mucho entusiasmo, todo el tiempo que tenemos ensayando es para ese día, por fin este arduo trabajo que hemos realizado puede ser mostrado, lo hemos parido de la mejor forma.
Un trabajo duro porque aparte de evitar distracciones, y momentos no productivos, él también está enteramente comprometido, con evitar errores que le competen a su oficio, Los momentos de silencio innecesarios, el aburrimiento del público o la distracción por parte de éste.
20 jul 2004
El fuego bajo tus pies
El día empezó con el sol tostando las miserias. Luego la recompensa: un baño frío, diez tragos de brandy y la buena conversación.
15 jul 2004
Adiós blogosfera cruel
Este Weblog se dejó de escribir el jueves 15 de junio
La razón: NO HAY SOBRE quien/que ESCRIBIR
es como un ruido de hojas, de aves, de hojas, de arenas todas hablan al mismo tiempo -S. Beckett-
9 jul 2004
Fábula sobre Las Criadas de Jean Genet
Vírgenes de Genet
De espaldas a la tumba de La Señora, Clara y Solange pretenden jugar a cada paso. Corren para esconderse detrás de las lápidas de su cementerio, bosque de flores. El silencio de la noche es quebrado por voces. Sonidos de animales que quiebran la voluntad de huir. Un quejido, alguna perra-loba que pregunta:
-Solange, soy yo --confiesa la Señora, resucitada como virgen en el cuerpo transparente de Clara. Antes profanado por demonios, ahora golpeado una y otra vez por Las criadas, protervas delincuentes que le huyen a la cárcel. Son niñas protegidas por esta virgen madre con aliento a tierra y boca llena de fango. Era ella el verdugo, la culpable de las desdichas que inundaban la buhardilla. Su pasado, el rojo que dilata sus pupilas las extiende hasta la casa, enorme, con sus fríos, largos y metálicos pasillos donde habitaban las tres. Más que invadir, era jugar, pisotear y escupir lo que definía sus vidas, con esa violencia feroz de tigresas que se odian-aman entre si.
El empujar sus cuerpos por las escaleras, caer desde el otro piso sobre la señora para así arrancarle los ojos. Aprisionar el aliento con los clóset, estar bajo la sombra permanente de una Dueña-Verduga.
Fugaces accesos de locura terminan en el abofeteo de La señora de turno. Una mano que se levanta, una cabeza que cae, golpeada, violentada, violada, enloquecida. Estos eran los movimientos previos al ritual, anunciado por el llanto de tacones altos y puntiagudos.
–Solange ya casi llega tu momento de ceder el papel, sabes que no escupiré más tu calzado para limpiarlo. –dice Clara, anegada en los últimos minutos de la ceremonia.
Solange, la no-poseída, destellada, lúcida, baila con sus vestidos. Los que por herencia maldita le pertenecen: El azul, predilecto para prescribir, el verde sólo se viste para obligar a Clara a limpiar, el blanco que siempre toma vida transitando los pasillos, aquellos sortilegios de laberintos, en busca de sus flores, en busca del llanto, grito; en definitiva magullar las paredes con el nombre de La señora, quien esconde en su garganta una voz de ave, filosa como navaja, que no cesa de escupir maldiciones al nombre de Clara.
Solange se dilapida pisoteando diminutos cristales rotos, jugando a ser culebra, que salta a convertirse en espejo de Señora. Ella, la poseída, con sus venas ahuecadas, cansada de tragar el polvo que inunda la boca de amargo sabor. Se ve volar, ve su cuerpo y el de todos: que estigmatizan una enorme pintura: Mural de selva, donde la señora se convierte en una madre culebra, que aprieta a sus niñas desnudas.
Las aruña con sus dientes, hasta que sus cuerpos ya amoratados e inconscientes caen como Ángeles en embestida contra Dios.
Ya todos en el piso, se palpan en avalancha de rebeldía: Las manos que aprietan pescuezos, Los dientes de metal, Los Ángeles traicioneros y Las criadas. Se manosean unos a otros con la intención de descargar se furia contra la Señora-Dios.
Por la presión aplicada a sus cuerpos, sus piernas y alas están deformadas en idioma de signos sin sentido.
Un martes, otra vez el atardecer, el Sol cobarde que le huye a los crímenes, esta vez se había embriagado antes de lo esperado. La luna, la peor de las proxenetas, hoy prometía mucho a la desgracia. Un día más se quedaran parapetadas en la semipenumbra de un bosque de arañas. La señora, no conjetura con una Diana como enredo, pues el peligro la embellece. Ella ordena ser bañada, Las criadas no le huyen a la tarea:
- Mi bata blanca. -dice Solange.
- La bata de la señora querrás decir. –responde Clara.
– No, para el final de la noche viajaré entre los árboles, entre la maraña de tu pelo armaré una conversación con alacranes. Terminaré jugando con ellos en mi pecho de marfil.
Jugar, pensaba Clara o la señora, quien sea, desde el fondo de la bañera, sumergida por la violenta mano de Solange. Jugar musitaba La Señora con cinco SEGUNDOS de aire en los pulmones. Observa desde el abismo, aquella suerte de mar que todo lo liquida, allá, en la superficie estaban sus dos niñas convertidas en gigantes. Ella abandonando el cuerpo de mujer se convierte en Sirena.
Las criadas, los ángeles, las manos ahorcadoras y los dientes de METAL, todos, arrastraron el cuerpo de La Señora hasta el mural, dejando una estela de agua y sangre en los pasillos. Con el cuerpo inútil dieron la última pincelada.
- ¿Qué haces Solange? - le pregunta un ángel.
- Mato las palabras. ¿No lo ves?
- Es tu hermana que posee la máscara de muerte.
-¿Y tú, quién eres?
-Soy tu Señora-dios.
Sí, has muerto Clara, hoy clavaré en mi frente tus ojos. Humedeceré tus labios con mis lágrimas, con ellas formaré un estanque en tu boca, muestra de mi amor-odio por ti. Seré llevada delante de tu cuerpo; con la voz quebrada por tus uñas cantaré: “He matado a mi hermana, / he muerto yo en el intento.”
Tú, virgen de lágrimas, reina de sendas, la poseída princesa de formas. En tu despedida mi mundo se tiznará de melancolía y morderé tu corazón con mis dedos.
8 jul 2004
Fragmentos
--Los hombres no lloran, matan. --citabas a tu madre. Lo indicabas mientras besabas las cicatrices de otro aguacero detrás del edificio donde vivo y bajo los ojos tristes de un guardia tuerto. Bañabas tu cuerpo en lágrimas de ángeles. Entre risas y miradas citabas textos al azar. Borges y sus ruinas no salían de tu cabeza.
-Ven a mojarte -me decías temblando de frío.
-Te vas a enfermar -te respondí de espaldas al cristal de una puerta.
–Sí, pero enferma por el llanto de seres alados -decías en mis brazos, secando tu pelo con el mío. Con una taza de café quemando tus muslos me contabas los meses que habitarían en tu frente. Tu boca me llenó de sabor otra vez…, y una vez más me veo sentado en el piso. Ya dejé de soñar. Estás integrada al encuentro. El espacio fue invadido por la realidad. Un color diferente agoniza en mis ojos. En un momento de alegría estás cerca de mí. Algunos cuerpos, una sombra dibujada en la vía de tu regreso: las únicas fronteras.
con la pintura de tu inocencia trazaré sobre las nubes mi mensaje. Espero que un día después de besarlo y compartir juntos la turbada canción que sonará en la radio perenne que llevas en tu cabeza, escuches mi voz partida por el presumir de tus anillos, magullando:
Lento ha sido el proceso,
mucho más lento el resultado
me quedo corto en la intención
de regresar tu pasado.
Ahora, eres también calma que arrastro a mí.
en esta ciudad culminada siempre en lo perdido
entre el camino
largo,
oscuro,
hasta las infinitas luces de la espera.
Después del encuentro, el ruedo de las horas nos roba el poco tiempo que disponemos para ubicar un punto al final de esta oración que hemos construido.
De regreso a la desesperanza
Llego a la escuela después de haber partido la ciudad en dos con mis pies. Hoy no hay clases, alguien olvidó comprar el combustible para la planta de emergencia. Todo el recinto está en tinieblas. Algunos están sentados es las oscuras escaleras. Otros fueron hasta la entrada, a recordar, talvez, el tiempo donde el hombre no dependía de la tecnología para aprender. Allí prepararon la academia del atardecer.
2 jul 2004
El Ciudadano Kane
Un nombre que no pierde vigencia.
Rosebud
Un rompecabezas que aún intriga.
El ciudadano Kane
Este film puede calificarse como el mejor ejemplo del un cine de vanguardia. Que aún tiene vigencia la actualidad. Un presente lleno de imágenes y tomas de planos que atrofian la percepción.
Después de mucho años, vuelvo a ver "El ciudadano Kane"
Salí del cine, simplemente maravillado.
Pero no sólo por eso es una gran película. La dirección de esta película es un gran legado que Orson Welles deja para estudiar realización cinematográfica. Los planos son de una composición magistral, profundidades de campo inusuales, por primera vez los decorados iban a necesitar techo puesto que los ángulos de los objetivos lo filmarían... Es curioso el hecho de que sea una lección de realización cuando se saltó todo aquello que estaba estipulado académicamente hablando. Welles, así como su director de fotografía Gregg Toland, reconoció que había visto La diligencia más de cuarenta veces
info de: http://www.cineclasico.com/drama/kane/kane.htm
Sin documentos/Sin tiempo
Estoy en examenes de último trimestre. Termino este año y entro al tercer nivel de la Escuela Nacional de Teatro.
24 jun 2004
El arte de la oferta
-Si no puedes vencer a tu enemigo, rodéalo. -así dice Sun Tzu en El Arte de la Guerra.
Aquel que conoce al enemigo es difícil de vencer.
Mas aquel que se conoce a si mismo es invencible..."
Sun Tzu
Hotmail decidió llegar a la razón. ¿Qué por ciento de los usuarios utilizan 1 Giga de almacenamiento en correo?
Algunos usuarios pensarán: Para qué cambiar a un Giga si Hotmail me actualizará a 200 megas
Microsoft aumentará el límite de las cuentas gratuitas de su servicio de correo electrónico MSN Hotmail a 250 megabytes a partir de julio,
Yahoo sube la apuesta en su guerra con Google por el correo electrónico
9 jun 2004
Ensayo Sobre la Lucidez en un País sin Luz
La cadena continúa hasta llegar a los clientes-afectados. En mi casa se paga un 12% más que el mes pasado. Mientras recibimos un 83% menos de energía que los meses anteriores mayo, abril. (Comprobado)
Hoy en la tarde, ya con mis labios envueltos en el calor de mí acostumbrado café y dispuesto a mandar al mundo al olvido. Llegó a mi memoria una conversación que el pasado sábado tuve con un profesor de teatro. Hablábamos sobre Saramago y sus libros. Nos citábamos escenas de las novelas de este premio Nóbel. Recordábamos los pasillos enlodados de Ensayo sobre la Ceguera. Describíamos los personajes de La balsa. Nos perdimos por minutos citando textos de los libros de este Comunista Hormonal. Llegamos al extremo de hacernos preguntas al hilarante estilo de trivias. Hasta que mi profesor me habló sobre Ensayo Sobre la lucidez, es lo último de Saramago -me dijo-. Vi en una entrevista que ya lo publicó, aún no lo leo.
Terminé mi café como nunca lo hago: con prisa, tomé la guía telefónica y llamé a la librería Cuesta. La línea la ocuparon dos personajes:
Ella.:Buenas tardes.
Yo.: Buenas..., ¿tienen el libro "Ensayo sobre la lucidez" de José Saramago: ?
Antes de responderme la escuché decir: ¡Concho! Se cayó el sistema.
Ella.: Sí buenas. Disculpe, ahora no le puedo responder, aquí falló la planta de emergencia, no puedo hacer la consulta en el sistema. Permítame ir a hasta el departamento de ventas. Espere un momento.
Yo.: Está bien.
Estuve cinco minutos esperando. Sin música.
Ella.: Aún no llega porque es una publicación reciente. ¿Desea que lo agregue a la lista de espera? En cuanto llegue le avisamos.
Yo.: Sí por favor. (Mi nombre//Mi número)
Ella.: ¡Ah! Pero tenemos Ensayo Sobre la ceguera
Yo.: No gracias. Ya lo compré. (Cuelgo)
Lo tengo. No recuerdo dónde, pero por ahí debe andar en las manos de un amigo que se lo prestará a otro: lo perdí.
La coincidencia no existe. Ella vive al igual que yo en una época que no vislumbra túnel por donde transitar, ni mucho menos luz la final de nada. La lucidez aún no llega. Este país se hunde (aunque a muchos no le guste esta frase) entre la Ceguera y la oscuridad de un impuesto absurdamente alto a los libros. Esto motiva a que las editoras no encuentren aquí un mercado fuerte. ¿Pero con problemas vitales como la energía, a quién le debe preocupar los libros?
Hay que encontrar remedio a esta situación de oscuridad que nos agobia. Debemos encontrar culpables, porque los hay. De lo contrario nuestro deber es inventarlos.
Tuve deseos de decirle a Ella que deseaba comprar Ensayo sobre la Ceguera una vez más: En la novela quines tienen contacto con uno de los afectados de ceguera inexplicablemente queda contagiado, pero por una extraña agnosis blanca.
Nota al azar:
Borges describía su ceguera: Las personas piensan que los ciegos lo ven todo negro. Estar aquí, es como vivir en una suerte de azul, que todo lo cubre.
Y Dios dijo: Hágase la Luz y la Luz se hizo. Y Dios y los generadores vieron que la luz es buena. Decidieron entonces privarnos de ella.
(Escrito de un tirón. Incompleto)
José Saramago
6 jun 2004
Vida de Perros
VIDA DE PERROS Es un Weblog con un diseño original, sencillo. De contenido directo y bien pensado.
Yo soy uno de los que, como dice el pensador de esta bitacora, siempre ha querido llevar una vida de perro.
En el banner principal de la página se lee la siguiente leyenda:
¿Quién no ha soñado alguna vez con llevar la despreocupada vida de un canino? Para todas aquellas almas en busca de esa felicidad feróz existe Vida de Perros
Entra cuando puedas. Ladra cuando debas.
Dos fragmentos
Los demás, los que no estamos agrupados, trabajamos solos. E incluso con el apoyo de los dos teatristas de aquel grupo.
Otra de las iniciasles (J.R) y yo hablabamos la otra noche. Tidamente me comentaba sobre el vértigo. Entonces le hice la deseaba pregunta:
¿Y si tú y yo, formamos un grupo?
J.:- En eso he pensado mucho. Tengo tiempo con esa inquietud dentro
R.: Bien. Creo que podriamos. Pero..., ¿Cómo se llamaria?
J.: No sé. Pensemos en un nombre.
R.: Esquila. Siempre me ha gustado.
Los dos, casi al unísono preguntamos: ¿Qué significa?
esquila.
(Del gót. *skilla; cf. a. al. ant. scëlla).
1. f. Cencerro pequeño, en forma de campana.
2. f. Campana pequeña para convocar a los actos de comunidad en los conventos y otras casas.
5 jun 2004
Mi Versión
Entonces "postearé" un fragmento de una canción de Joaquin Sabina.
-Una primera llamada Con la frente marchita
SENTADOS EN CORRO
MERENDABAMOS BESOS Y PORROS
Y LAS HORAS PASABAN DEPRISA
ENTRE EL HUMO Y LA RISA.
TE MORIAS POR VOLVER
"CON LA FRENTE MARCHITA" -CANTABA GARDEL-
Y, ENTRE CITAS DE BORGES, EVITA BAILABA CON FREUD;
Y la otra de Dimelo en la calle.
¿De qué voy a lamentarme?,
bulle la sangre en mis venas,
cada día al despertarme
me gusta resucitar,
a quien quiera acompañarme
le cambio versos por penas,
bajo los puentes del Sena
de los que pierden el norte
se duerme sin pasaporte
y está mal visto llorar.
29 may 2004
Esta boca es mía
¿Dónde estuvo Evita? >>> http://www.editorialbitacora.com/armagedon/evita/evita.htm
Aquí info de libros que hablan sobre ella. Evita
Un ruinoso café en el parís de entonces.
Si no reconoces estas dos preguntas, entonces es seguro que aún no lees un excelente cuento que tiene como titulo: Los Cronopios, las putas y aquel ruinoso café en el parís de entonces. de Amir Valle. Ganador del concurso de cuentos de Casa de Teatro-
Los maricas, radicados en la Ciudad Luz y enfermos de SIDA, condenados por propia decisión a un suicidio colectivo y babélico, viven una performance sostenida: encarnan, a lo largo de sus vidas agonizantes, a los personajes de Rayuela; ellos son "el París de entonces", el París del Gran Julio.
Los personajes adoran a Cortazár. Es su dios.
Ya para la próxima semana estará aquí el enlace del cuento.
Recientemente terminé de leer Santa Evita. Y como pasa siempre que termino de leer una novela, me quedé con todo el ánimo de leer al mismo horario (cada vez que podía) Uno llega a acostumbrarse a tomar el libro, y sacar el marcador, leer la página anterior para recordar lo antes leído. Todo este proceso, por supuesto nos lleva a un hábito, el cual, después de leída la novela, nos deja con deseos de continuar el ritual.
No tengo otra novela a mano (que no haya leído)
Guardo, para confirmar la excepción a toda regla, dos novelas que jamás voy a terminar de leer: Tragedias Grotescas, de Pío Baroja, y Ulises de James Joyce.
Sí como yo, eres uno de los tantos fracasados que ha intentado terminar de leer la segunda, entonces no tengo que explicarme.
Todos sabemos que no existe en el mundo algo más ininteligible, difícil, confuso, complicado, incoherente, ambiguo, dudoso, equivoco que Ulises.
21 may 2004
Santa Evita: El cadáver de la nación
Estoy en el punto donde siluetas de formas extrañas se mueven en torno a mí. Antes suponía que todo esto no era más que la repuesta de mi cuerpo a las crueles horas de vigilia que lo someto. Luego, una perversidad me encumbró. Era yo quien inventaba estas historias. He llegado al momento donde ya no es necesario imaginar. Todo me cubre sin ser solicitado.
Cuando cierro los ojos imagino que alguien me habla al oído. Presiento que una mano tocará mi hombro, y se acercará a mí súbitamente un rostro deformado por la muerte o talvez la hermosa sonrisa con la que describen a Eva Duarte Perón. Quiero llamarle así; el nombre completo.
No quiero conocerla como los musicales intentan mostrarla: una figura achicada, convertida en caricatura de nombre que ha perdido sentido. Simplifican su imagen hasta llevarla al mito de rubias que lloran al final de todo, sin saber el porqué.
Un cuerpo así no se minimiza. No cabe en un diminutivo. Es un cuerpo del tamaño de un país.
Desde que emprendí la tarea de leer Santa Evita (Tomás Eloy Martínez) me di cuenta que desde la primera página me encontraba frente al mejor ejemplo de lo que debe ser una novela. No sé si malearme o en cambio deleitarme en continuar leyéndola.
El capitulo II, una de las tantas ocasiones en la que Eva muere. Aquí es donde empiezan dos de los peregrinajes que la novela nos plantea. Pasa por la historia de la desposeída, hasta mostrarla convertida en la madremía de los desposeídos. El autor hace lugar común con la historia real. Nos narra la vida de la niña que llega a Buenos Aires, describe como toma fuerza y avanza la Joven que a su llegada a la capital trabaja en radionovelas burdas. Nos presenta una Eva fuerte, con voz ronca y ridiculamente imperiosa que desciende hasta la enferma, ya flaqueada. Otra cara con el mismo peso es la Evita que lucha, que intenta levantarse y ser ella. La primera parte de este capitulo la hace debatir entre una realidad que nadie acepta: La verdad sobre su cáncer. Y un pueblo a la deriva constante, que reclama a su benefactora. A la diosa.
Evita yace desfallecida por el mal, mientras su multitud hace vigilia frente a su casa. El último momento de esta escena nos aleja de todo hasta ubicarnos dentro de la habitación. Después de varias semanas por fin ella recobra el conocimiento. El autor empieza la novela de este modo:
“Al despertar de un desmayo que duró más de tres días, Evita tuvo al fin la certeza de que iba a morir.”
Ella se levanta. Se acerca a la ventana. No entiende porque su pueblo llora. Escucha a su hermano Juan gritando por las habitaciones ¡Eva se salva! ¡Dios es grande!
Las enfermeras corren hacía ella y la obligan acostarse. Su mamá se recuesta a su lado, le acaricia las manos. Eva responde con un ligero quejido. Y con fuerza le aprieta los dedos, como diciéndole: no quiero irme. La madre se quita los zapatos, toma lugar junto a su hija en la cama, la abraza y permanecen en silencio.
Las ventanas dibujan el exterior con un frío mortal. En la habitación de al lado, las enfermeras enceban el mate. Eva Duarte percibe todo diferente. Como si la realidad agonizara con ella también. Escucha la multitud que le reza afuera. Sus oraciones son para que la señora se salve. Daría mi vida por la Señora.
La respiración de las masas la lleva en recuerdos hasta la plaza de mayo. Se va perdiendo en sueños otra vez. Su imaginación, que sufre lo embates de la enfermedad le acerca sus oídos al pecho de los descamisados. Escucha a su pueblo que ahora le parecen palomas. Aves que en pleno invierno aletean su angustia. Tan sólo esa parte, ese fragmento de la novela me costó lágrimas. La cuales impidieron mi lectura por ese día. Para entonces desconocía la boca inmensa y oscura a la cual me dirigía y que pronto terminaría cubriéndome.
He sentido el deseo más reprensible por su cuerpo. No el inmaterial, que estaba hecho de sol líquido. Sino por una de sus copias, hecha de resinas y otros materiales sintéticos. Para ese segundo momento de mi aproximación, aún desconocía lo que me costaría aquel necro-deseo.
¿Lo desconocía realmente? ¿No era una razón más para seguir leyendo?
Ver el libro me causa miedo..., me prometí no hablar esto. Esforzarme en contar mi sensación sin llegar a pactar con lo inverosímil que puede parecer ese estado.
Miedo, como ya dije, a tomar el libro. Tan sólo el rojo de la tapa que tanto me gustó cuando lo vi en la librería, hoy me produce temor. Allí Eva Duarte Perón aparece ya muerta, con el pueblo alzando miles de antorchas. Uno siente que la foto la sorprendió mientras ella violaba la muerte misma y respiraba. El lente de la cámara la capturó en el momento preciso de la exhalación. Así quedó descubierta: no estaba muerta en realidad, nunca lo estuvo. Aquella maldición que poseía su cuerpo en vida -la cual aumentó después de muerta- había atrapado al mundo. Alcanzó también al autor de la novela. Y este señor contagió su necrofilia a todo aquel que como yo, pesó que encontraría allí una historia ya contada miles de veces. Después entendí que había pactado irremediablemente con un texto de culto. Que te lleva a multiplicar su cuerpo.
Donde quiera que vayan mis ojos ahí está esa perversa, acostada, respirando… Convirtiéndonos en victimas ¿Venganza? ¿De qué?
Nos obliga -como el narrador lo fue- a contarle a los demás de la novela. Nos obliga también a reconocer que es admirable la historia que su vida encierra.
La lectura avanza: estoy en el capitulo doce, de dieciséis que contiene el libro. No me detengo. Talvez no me gusta dejar las cosas a mitad o para ser sincero: no puedo dejar de leerla.
Lo peor que he vivido quedará por contarte. La vergüenza de reconocer que en más de una vez me sentí excitado por el cuerpo de la muerta. Aquí me detengo y pienso si alguien puede llegar a pensar que estoy exagerando.
No gastaré esfuerzo en convencerte de que no lo estoy. Intentaré persuadirte de mi desinterés con dos razones. Primero: tengo consciencia de que no tiene utilidad alguna que alguien lea esto, muestra de ello es que el texto está lleno de faltas e incoherencias que no me ánimo a corregir. Lo segundo, es que, no me atrevería a mostrarme tan enfermo sin razón alguna.
Su voz (la cual escuché en una grabación) y su imagen no sólo me llegan cuando estoy en el aislamiento. También en medio de la multitud siento que detrás de mí está su rostro. Alguien me gritará al oído su nombre, para convencerme de que estoy en procesión por las calles de Los Toldos. Donde nació Evita.
Anoche tuve un sueño. Me veía frente a su casa, en el mismo lugar que el capitulo dos sitúa la grasita (como ella le decía al pueblo) Estaba al pie de su ventana esperando por alguna respuesta. Con los brazos en alto y leyendo en los ojos de los demás una veneración que jamás había conocido reina alguna.
Maldiciendo a la divina providencia por sus dolores, que ya eran los míos. Estuve allí gritando: ¡Déjenla vivir! ¡Déjenla morir!
¿A quienes les gritábamos?
Se iba a morir mañana, pero qué importaba. Cien muertes no alcanzaban para pagar una vida como ésa.
Hoy sucedió algo que despejó en mí la idea de que esto es normal. Llegué a la escuela de teatro a la 1:00p.m porque había acordado, con dos de mis compañeras ensayar dos horas antes de las clases. Ellas habían llegado temprano. Estaban empapadas al igual que yo por una fuerte lluvia que cubría todo Santo Domingo, la cual no daba muestra de cesar. No lo hizo sino hasta entrada la noche y aún después quedaban estragos del día que anunciaban una noche igual. Entramos en todo el ritual previo a un ensayo. Nos quejamos del día, hacemos comentarios ligeros de otros compañeros del curso que al igual que nosotros eligen nuestra ausencia para nombrarnos. Hablamos de lo que haríamos en el día. Hasta que las palabras cedieron paso a la acción. Ya en pleno ensayo de las obras, había una parte donde yo debía acostar a una de las muchachas (Silvia) sobre dos cajas de madera. Ella (la niña de la realidad) llevaba un vestido blanco, como era el vestuario de la obra. Pero hoy el gris del día y la luz directa de las lámparas la transformaban en una imagen etérea. Silvia parecía suspenderse en el aire cuando la acosté sobre los cajones y su vestido calló hacia los lados cubriendo lo que la sostenía. Me alejé, porque de lejos las cosas también se aprecian mejor. Como una toma abierta que recoge cada detalle de la escena contemplé su cuerpo y me dije ¡Evita! Era innegable exactamente como el autor de la novela la idealiza. Acostada, en postura de muerta, casi con el rigor mortis, pero viva, respirando. A mi compañera tan solo le faltaba tener el pelo rubio, y ¡qué se yo! Tener una multitud a sus pies. Con ella lograría engañar a cualquiera. ¡Aquí la tengo! La recuperé del cementerio de la Recoleta y ahora es mía. Tomás Eloy se descuidó y me la traje hasta aquí, la volví materia, ahora es mi sol. La llevaré a mi casa y la acostaré sobre el comedor. La peinaré diariamente y, de seguro, le hablaré de mí. Que me conozca como yo a ella. Su cuerpo es el canal entre mis palabras y su alma.
--Era mi versión de la realidad. Me encontré en ella, escudriñando los rincones de mi pasado. Como lo hacía el embalsamador buscando en el cuerpo técnicas de conservación de cadáveres—
Desde que acosté a Silvia, hasta que Rita, mi otra compañera, me marcó el movimiento que seguía en el ensayo, puede resumir en doce segundos ¿Serían tantos? En ese hálito de ilusión la vi más cerca de mí que nunca. Tardé en sobreponerme e intenté continuar sin dejar que algún gesto descubriera mi delirio.
Uno de los personajes de la novela es el doctor Ara. Quien la embalsamó y la cuidó por tres años. El hombre responsable de hacerla materialmente inmortal. Una noche él se presenta al puerto con una bata de Evita. Una multitud esperaba llena de impaciencia. Habían escuchado que el cuerpo fue movido de la CGT. Estaban reunidos para pedir que el ejercitó dispusiera al fin que iban a hacer con los restos de la Señora. Todo el pueblo pensaba que ella le sería devuelta.
El doctor se acercó a la multitud, les mostró el sayo: pauta innegable de que era él el Doctor Ara. Les habló, también, de que deberían levantar sus protestas. Obligar que el cuerpo le sea entregado. Apenas dos horas antes, el ejército le había quitado a Pedro Ara el poder que le había dado la madre de Evita sobre el cadáver. No hicieron caso a su súplica
--Tan sólo unos meses. Si se la llevan ahora se le hará polvo en las manos. –Decía Ara.
--Ya no hay motivos, para prepararla más -Dijo el Coronel Moori Koenig. El oficial encargado de enterrar de una vez por todo aquel protervo resto de ser.
Ara estaba desesperado. Debía tratarla medio año más y ya el cuerpo estaría listo para cualquier viaje. Por eso llegó hasta el puerto. Para explicar allí todo lo que había pasado. Era inútil, nadie le oía. La multitud se había confundió en rumores de que el ejercitó se dirigía hasta ellos para dispersarlos. ¡Mátenlos si es necesario!
Un hombre que cojeaba indefinidamente de ambas piernas le quitó la pieza al doctor y les dijo a los demás que los militares estaban a medio kilómetro. El cometario diluyó a todos los desposeídos. Y el cojo se perdió en el río de La Plata con la bata como bandera.
Hay una relación de esto con hoy. Cuando veía a mi amiga acostada pensé en el vestido. No pasó a ser objeto de mi fetiche, sólo lo observé con curiosidad. Tiempo después, cuando organizábamos todo para regresar hacia nuestras casas, Rita me pidió que me llevara el vestido porque en su mochila no cabía. Tampoco podía dejarlo en la escuela, porque ya no era seguro allí. Así como el cuerpo de Evita no lo era en la Central General de Trabajadores. Tomé la pieza y sin quejarme la metí en mi bulto. Esta noche después de una larga conversación telefónica con mi novia, regresé a mi habitación. Entré, y de inmediato retrocedí varios pasos. Alguien había sacado el vestido del bulto y lo había puesto con cuidado y orden sobre mi cama. El pánico me sobresaltó. Provocó en mí un temor tal, que aún no soy capaz de tocar el vestido y guardarlo en otro lugar. Me quedaré aquí hasta que el sueño pueda sedar mi miedo o el cansancio inutilice mi pudor. Haciendo que no me importe si sobre mi cama está el cadáver mismo de Evita, a quien ahora veo entrar por la puerta de mi habitación sonriéndome. ¿Sonrío yo?
18 may 2004
¡Desocupados!
Ella me decía que entrara a google.com.ar (osea google en Argentina) y que escribiera:
Encontrar trabajo digno
No presionar ENTER
Pulsar el botón: Voy a tener suerte (I feel looking)
Es curioso que aparece lo mismo si lo buscamos en la página Dominicana de Google.
Si deseas ahorrarte los pasos anteriores y deseas ver la página ya. Presiona Aqui>>>>>>
8 may 2004
Lograr que vengas
A ti Rayuela te dedico esta canción:
HACERTE VENIR (Amaury Perez)
Si yo pudiera llevarte a ocultas donde voyLa Habana (1979)
y regalarte toda la lluvia de un día gris,
enamorarte a media voz
cuando ni el viento me pueda oír,
si yo pudiera de donde estoy...
hacerte venir.
Si yo pudiera hallar lugar y amarte aquí,
desvistiendo las tantas horas de quietud,
guardar lo inmenso de ese olor
a fin de enero y a por vivir,
Si yo pudiera ganar la prisa y ver el mar,
delineando la irrealidad de tu existir,
juntar suspiro y soledad
cuando el olvido debe partir.
Si yo pudiera de donde estoy,
ay amor, hacerte venir,
tener tu boca y tu corazón
cuando el deseo me quiera hervir;
si yo pudiera de donde estoy,
ay amor, hacerte venir
7 may 2004
La cuenta en gmail
El sistema es en realidad inovador. 1Gb de almacenamiento. que supera por mucho a los demás sistemas de correos gratuitos
ahora el problema es como entrar, porque gmail aún no está abierto al usuario, sino que ellos dieron mil cuentas de prueba, y prometen las restantes (por el momento) para los usuarios de blog, por eso he venido a escribir el mio, estar al día y que me den mi cuenta ya! :)
leí en gmailforums.com que esa es la única forma, claro no estoy tan desesperado como para comprar una por ebay como están muchos, no lo haría porque los que las venden se están beneficiando de que el site aún esta en beta, para vender algo que será libre (me gusta más la palabra libre que gratis)
Chau!
2 may 2004
Sobre el la presentación del jueves
Los trabajos habían sido seleccionados por el director de la institución para ser presentados en el marco de la feria del libro 2004. Los seis trabajos, cada trabajo dirigido por uno de nosotros, presentan algunas debilidades técnicas que no pudimos resolver antes de ser presentados, sin embargo creo que hay en ellos todo lo necesario para ser tomados como una muestra competente de lo que se aprende en la clase de dirección escénica.
La respuesta del público fue buena, bastante. Lo habitual es que los egresados y estudiantes de otros cursos, inunden a los participantes con recomendaciones y puntos de vista que mucho se alejan de una crítica teatral, del oficio del teatrologo. Esta vez fue diferente cada persona quedo conforme con lo que vio. Por suepuesto quedan cosas por corregir, pero de eso nunca se termina. Nuestro deseo es presentar un espectaculo para el último trimestre de una fáctura estética competente.
26 abr 2004
Hoy. He desojado una margarita
Pues bien. Mi cuñado me trajo la ISO en la su portátil. Y después de muchos intentos conseguimos conectar mi PC y la suya a través de un rudimentario cable de redes que yo mismo diseñé. Ese seria otro post, decir cual fue el problema con el cable cross-over. Tuvimos una confusión con los colores del cable. Al final cuando me copió la ISO. Busqué mi CD-burner. Tengo un CD en blanco y varios re-grabables, pero cuando los quemé ninguno me funcionó. Yo sé que la ISO estaba buena. Cuando me vi con la necesidad de correr el sistema y sin CD para ejecutarlo. Intenté averiguar a través del los canales de irc sobre Linux. Mucho ingles. Pero poca información. Entonces encontré en una página de knoppix. Que si descargas la iso. Luego extraes el archivo "knoppix" y lo pones en una carpeta con el mismo nombre. Te creas un diskette. Él cuando suba, e intente buscar el CD. También buscará en el Hd y allí encontrará el sistema. !Guay¡En unos segundos el sistema estará arriba y funcionando.
La info. completa:
1.4. Run Microsoft Windows, copy Knoppix to HD & make it bootable with bootmedia
Also called "poormans install" ;-)
NOTE: The partition (i.e. drive) that you are copying to (the D partition in the example below) must be a fat32 partition. If it is NTFS, the install will not boot.
Copy the CD:\KNOPPIX\KNOPPIX file to HD:\KNOPPIX\
E:\KNOPPIX\>mkdir D:\KNOPPIX
E:\KNOPPIX\>copy KNOPPIX D:\KNOPPIX1 files(s) copied
Make the bootfloppy. Start "mkfloppy.bat" on the CD in the KNOPPIX folder.
E:\KNOPPIX\>mkfloppy
Boot from the floppy or the USB keydrive (http://www.wikipedia.org/wiki/keydrive). You need a BIOS (http://www.wikipedia.org/wiki/BIOS ) that can boot from Floppy (all) or from keydrive (USB-ZIP option). It should scan for the KNOPPIX file and find it on the harddisk.
Enjoy
25 abr 2004
Que cosa tan bella un día soleado
Bueno ya me estoy cansando de hablar sobre esto, de pensar en tantos problemas. Aún persiste mi desidia sobre mis textos. Algo que descubrí hoy, es que en el premiado cuento "Los cronopios las putas y un ruinoso café en el parís de entonces" existe un error. //Tiritando de frío// según la Real Academia de la lengua española: es incorrecto decir esto.
Ya avisado, intentaré cuidar que en mis textos hayan estos errores. He modificado todos lo parrafos repletos de "Y" y los adverbio que terminan en mente.
23 abr 2004
Un día tarde
En la tarde pude trabajar en mis textos, aunque no mucho. Corregí tan sólo "Suicidas sin vocación" Pero fueron cambios pequeños. Abrí también El tiempo... y modifiqué una que otra cosa. En realidad no me siento seguro de poder concursar con estos textos. No sé si tengan algún sentido. Siento que son textos muy débiles. No me siento seguro de poder escribir algo significativo. Talvez tenga que ver con lo que recientemente me dijo Ella. Aunque estaba molesta, si ella dijo eso, es porque de alguna forma lo piensa. Creo que me falta mucho por aprender, pero siento que no me queda tiempo para ello. He llegado a esta edad de mi vida y aún no consigo escribir algo trascendental. Debería dedicar entonces todas estas horas y enérgia en algo que al final me dejé beneficios. Pero me gusta perder el tiempo de esta forma. Yo vivo.
Mi primer día. Para ver lo que sucede.
Este es mi primer día, con el BLOG. Espero poder asistir a escribir mis días. Hoy no hice mucho. No fui a la escuela, porque las clases se suspenden por la actualmente instalada feria del libro. Pero me pude aprovechar el día en mi casa, en cosas que tenía mucho no lograba hacer. Arreglé la puerta de mi closet. y le puse un cooler a la pc. Arreglé la llave del fregadero. y nada más. No pude trabajar en mis escirtos, así que estoy bastante atrasado, la fecha limite de entrega para los cuentos es el treinta de abril, y aún no los termino, y por ende nadie me los ha podido corregir.
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